Entradas

Fresas para aumentar la fibra

¿Sabías que hay que tomar cada día una cantidad mínima de fibra alimentaria? ¿Y que la fibra, además de evitar el estreñimiento, ayuda a tu organismo a funcionar mucho mejor?

Lee con atención y comprueba hasta qué punto vale la pena prestar atención a tu fibra de cada día.

Cuando hablamos de fibra nos referimos a las partes de los vegetales resistentes a las enzimas digestivas, es decir, que aunque no son digeribles, pueden ser fermentadas por la microflora del colon. Existen dos tipos de fibras que actúan en el organismo de manera diferente:

Las insolubles son fibras de baja fermentación que aumentan el peso de la masa fecal y se excretan prácticamente íntegras a través de las heces. Contribuyen a acelerar los movimientos intestinales.

Las fibras solubles en agua forman geles viscosos y actúan aumentando el volumen de las heces y reblandeciéndolas. Estas fibras fermentan en el colon por lo que contribuyen al buen mantenimiento de la flora bacteriana. Algunas de estas fibras suelen producir flatulencias.

Beneficios de la fibra

La fibra es especialmente importante para regular el tránsito intestinal pero, además, se ha demostrado que una dieta rica en fibra protege contra muchas enfermedades: ayuda a disminuir los niveles de colesterol, a reducir el riesgo de padecer enfermedades cardiovasculares, y a reducir la probabilidad de sufrir cáncer de colon.

También es una gran ayuda para los diabéticos, al reducir los niveles de glucemia.
La fibra, además, ayuda a controlar el peso porque los alimentos que la contienen requieren más tiempo de masticación, aportan sensación de saciedad y ayudan a controlar el apetito.
¡Tenlos en cuenta si quieres mantener tu peso a raya!

Imagen fibra, fruitos rojos y cereales

Entre 25 y 30 g al día de fibra. Esta es la cantidad que según los expertos debemos ingerir diariamente a través de nuestra alimentación. ¿Crees que con tu dieta lo consigues? Si tienes curiosidad por saber cuánta fibra tienen los alimentos que sueles tomar, mira en la tabla una pequeña relación a modo de ejemplo:

AlimentosFibraCalorías
100 g fresas2,2 g34 Kcal
1 manzana mediana (con piel)3,5 g40 Kcal
100 g de nueces5,2 g602 Kcal
100 g judias verdes2,4 g28 Kcal
100 g galletas integrales2,2 g470 Kcal
1 ración de cereales convencionales0,7 g100 Kcal
2 cucharadas Redugras Fibra6,0 g17 Kcal

No todos los complementos a base de fibra tienen las mismas ventajas, así que es importante buscar bien la que mejor nos funcione, por composición natural, por practicidad, por calidad.  ¡No vale conformarse con menos!

Algunas fibras contienen goma guar parcialmente hidrolizada que, sin formar geles, logra retener el agua. Hidrata las heces facilitando su evacuación. De esta forma se regula el tránsito intestinal de forma natural pero reduciendo las flatulencias tan habituales en otros tipos de fibra. También tiene un efecto prebiótico que contribuye a la proliferación de la microflora del colon.

Recordemos que  ese tipo de suplementos de fibra ayudan en el control del colesterol y son beneficiosos en caso de diabetes porque reduce los niveles de glucemia.  También son ideales en dietas de control de peso ya que ayudan a eliminar sustancias de desecho y suelen tener muy pocas calorías. Tiempo de masticación, aportan sensación de saciedad y ayudan a controlar el  apetito.
¡Tenlos en cuenta si quieres mantener tu peso  a raya!

Enemigos grasa abdominal metro abdomen

¿Eres de los que piensa que la cerveza es la responsable de la famosa “barriga de la mediana edad”?. Pues debes saber que está demostrado que la cerveza, si se toma de forma moderada, tiene muy poco que ver con el tamaño de la tripa. La culpa la tiene básicamente la acumulación progresiva de grasa que, en el caso de los hombres, suele ser especialmente frecuente.

¿Cuál es la razón de la acumulación de grasa en hombres? Descubre cómo perder la temida grasa abdominal.

Del mismo modo que muchas mujeres acumulan grasa en la zona de las caderas, a los hombres se les suele depositar más en el abdomen ¿sabes por qué ocurre así? Pues como casi siempre pasa, existen varios factores que unidos suelen dar lugar al origen del problema. Y en este caso, el hecho de ser hombre, es uno más.

El sistema hormonal masculino suele sufrir a partir de los 30 años un descenso en la producción de testosterona, la hormona encargada, entre otras muchas funciones, de que el cuerpo se mantenga delgado y musculoso. Ese bajón trae consigo una desaceleración del metabolismo que provoca que el cuerpo tienda a almacenar grasa en la zona abdominal. Esto, unido a una alimentación poco saludable y a un modo de vida sedentario que quema pocas grasas, contribuye a que año tras año la famosa curva de la felicidad vaya adquiriendo un aspecto muy poco favorecedor y nada saludable.

¿Podemos hacer algo? ¡Por supuesto que sí! Que el organismo tenga tendencia a acumular grasa aquí o allá no significa que sea algo irremediable. De hecho hay muchos hombres que siguen cumpliendo años manteniendo el perímetro de su abdomen muy bien controlado. El secreto está en saber llevar unos buenos hábitos dietéticos y en no dejar nunca de practicar ejercicio físico de forma habitual.

Los expertos también aconsejan reducir el consumo de alcohol y de dulces ya que son grandes portadores de calorías vacías. También se suele recomendar no pasar por alto las propiedades quema-grasas de algunas plantas como el té verde o los extractos de pomelo, naranja o guaraná que se pueden encontrar en forma de comprimidos en algunos complementos específicos para hombres. ¡Vale la pena intentarlo!