El verano es una de las épocas del año en las que más actividad física realizamos. Las vacaciones, el buen tiempo y los días más largos invitan a caminar, hacer senderismo, montar en bicicleta, nadar o practicar deportes al aire libre.
Aunque mantenerse activo aporta numerosos beneficios para la salud, el calor y el aumento de la actividad también pueden hacer que músculos y articulaciones soporten un mayor esfuerzo. Por ello, dedicar unos minutos a la recuperación después del ejercicio es tan importante como la propia actividad física.
Adoptar unos hábitos adecuados puede ayudar a mantener el bienestar muscular y articular y seguir disfrutando del deporte durante todo el verano con mayor comodidad.
¿Por qué el ejercicio en verano supone un mayor esfuerzo para el organismo?
Durante la actividad física, los músculos generan calor y consumen una gran cantidad de energía. Cuando además las temperaturas son elevadas, el organismo debe realizar un esfuerzo adicional para mantener una temperatura corporal adecuada.
El aumento de la sudoración favorece la pérdida de agua y electrolitos, mientras que la exposición prolongada al calor puede incrementar la sensación de fatiga tras el ejercicio.
Además, durante las vacaciones es habitual practicar actividades a las que no estamos acostumbrados o aumentar la intensidad del ejercicio, lo que puede favorecer la aparición de rigidez o sensación de sobrecarga muscular.
Por ello, cuidar la recuperación resulta especialmente importante durante los meses de verano.
¿Cómo favorecer la recuperación muscular después del ejercicio?
Recuperarse adecuadamente ayuda a que el organismo vuelva progresivamente a su estado de equilibrio tras el esfuerzo. Algunos hábitos sencillos pueden marcar la diferencia.
Mantén una buena hidratación
La hidratación comienza antes de hacer ejercicio y continúa una vez finalizada la actividad. Reponer los líquidos perdidos mediante agua y una alimentación rica en frutas y verduras ayuda al organismo a recuperar su equilibrio.
Cuida la alimentación
Después del ejercicio es recomendable realizar una comida equilibrada que aporte proteínas de calidad, hidratos de carbono complejos, grasas saludables y alimentos ricos en antioxidantes.
Una alimentación variada proporciona los nutrientes necesarios para el funcionamiento normal del organismo.
Descansa lo suficiente
El descanso forma parte del entrenamiento. Dormir las horas necesarias favorece los procesos naturales de recuperación que tienen lugar después del esfuerzo físico.
Dedica unos minutos a los estiramientos
Realizar estiramientos suaves después del ejercicio puede ayudar a recuperar progresivamente la movilidad y disminuir la sensación de rigidez muscular.
Evita las horas de mayor calor
Siempre que sea posible, es preferible practicar deporte a primera hora de la mañana o al final de la tarde, cuando las temperaturas son más suaves.
También es recomendable utilizar ropa transpirable y proteger la piel de la exposición solar.

El masaje y el cuidado post-entreno como parte de la recuperación
Después de una caminata, una sesión de entrenamiento o una jornada intensa de actividad física, muchas personas incorporan el masaje dentro de su rutina de recuperación.
El masaje ayuda a relajar la musculatura y proporciona una agradable sensación de bienestar. Si además se acompaña de productos formulados con ingredientes de origen vegetal y efecto refrescante, la experiencia resulta todavía más confortable, especialmente durante los meses de verano.
Ingredientes como el CBD, el árnica, el hipérico, el regaliz o el mentol forman parte de fórmulas destinadas al cuidado muscular y articular, aportando una agradable sensación de frescor durante su aplicación.

¿Cómo puede ayudarte Fisiocannabis®?
Fisiocannabis® es una gama formulada con CBD (cannabidiol) y una selección de ingredientes de origen vegetal como árnica, hipérico, regaliz, vainilla y mentol, pensada para acompañar el bienestar muscular y articular en el día a día.
Su textura ligera facilita el masaje y proporciona una agradable sensación refrescante tras la actividad física, convirtiéndose en un complemento ideal dentro de la rutina de recuperación después del ejercicio o de una jornada especialmente activa.
Disponible en diferentes formatos, se adapta a las necesidades de cada persona y puede integrarse fácilmente en el cuidado diario.
Preguntas frecuentes sobre la recuperación muscular en verano
¿Es normal sentir los músculos cargados después de hacer ejercicio?
Sí. Después de una actividad física intensa o poco habitual es frecuente notar sensación de cansancio o rigidez muscular durante las horas posteriores.
¿Qué puedo hacer para recuperarme mejor después del deporte?
Mantener una buena hidratación, descansar adecuadamente, seguir una alimentación equilibrada, realizar estiramientos suaves y dedicar unos minutos al masaje muscular forman parte de una buena rutina de recuperación.
¿Es mejor hacer ejercicio por la mañana o por la tarde en verano?
Generalmente se recomienda evitar las horas centrales del día y optar por primeras horas de la mañana o últimas de la tarde, cuando las temperaturas son más bajas.
¿Cuándo conviene aplicar un gel de masaje?
Muchas personas lo incorporan después de la actividad física como parte de su rutina de cuidado muscular y articular, aprovechando el masaje y la agradable sensación de frescor que proporciona.
¿Cuándo debo consultar con un profesional sanitario?
Si las molestias son intensas, persisten durante varios días, aparecen tras un traumatismo o limitan la movilidad, es recomendable consultar con un profesional sanitario para valorar su origen.
Cuidar la recuperación también forma parte del entrenamiento
Practicar actividad física de forma regular es uno de los pilares de un estilo de vida saludable. Sin embargo, una buena recuperación también resulta esencial para mantener el bienestar muscular y articular.
Pequeños hábitos como hidratarse correctamente, descansar, alimentarse de forma equilibrada y dedicar unos minutos al cuidado muscular pueden ayudarte a seguir disfrutando del deporte durante todo el verano con mayor comodidad.
Ante cualquier duda, consulta siempre con tu farmacéutico o profesional sanitario de confianza.



