Tratamientos menopausia

En la vida de las mujeres hay un punto de inflexión que marca el final de la vida fértil y marca un antes y un después. Una vez que se reducen notablemente los niveles de hormonas, esto lleva en pocos años a la aparición de la menopausia. Y todos sabemos que existe esta afección pero, ¿sabrías identificar sus síntomas? ¿cuando aparece? ¿existe algún tratamiento?

 

¿Cuando aparece la menopausia?

Este punto de inflexión en la vida de las mujeres suele darse a partir de los 45 años. Sin embargo la edad media más habitual para que comiencen los síntomas son los 51 años. En una primera etapa el cuerpo de la mujer sufre una reducción en la producción de estrógenos y progesterona, para posteriormente dejar de producir estas hormonas por completo. El final de la producción de estrógenos y progesterona es el que marca el inicio de la menopausia. Por lo tanto a partir de esta edad se produce una aparición más marcada de los síntomas asociados a ella.

 

Síntomas de la menopausia:

Como comentamos anteriormente, esta época marca el final de la vida reproductiva de la mujer y se produce por una drástica reducción en la presencia de hormonas en la mujer. Estos cambios hormonales provocan múltiples consecuencias y trastornos que pueden llegar a ser muy molestos si no se identifican y se controlan correctamente:

  • Uno de los más síntomas más comunes son los sofocos y sudores repentinos debido a los cambios hormonales. Se trata de evitar estímulos externos y conseguir estados de relajación y tranquilidad.
  • Problemas en las relaciones sexuales por los cambios físicos que se producen en la zona íntima, la baja autoestima y el bajo estado de ánimo.
  • Pueden aparecer dolores de cabeza intensos ligados al ciclo hormonal y que habrá que tener controlados.
  • Problemas para conciliar el sueño o para tener rutinas estrictas del sueño.
  • Ritmo cardíaco acelerado que puede ser provocado por toda esta serie de cambios tanto físicos como psíquicos.
  • Con la disminución de los estrógenos el pelo puede debilitarse y caer de forma más habitual. Hay tratamientos específicos para este tipo de dolencias.
  • Estos cambios hormonales pueden esconder otra serie de enfermedades, por lo que siempre deberás estar vigilada por tu médico de confianza.
  • Cambios en la presión arterial que pueden provocar importantes problemas de salud, problemas circulatorios o de corazón, por lo que es una parte prioritaria a vigilar durante la menopausia.
  • La capacidad de concentración se ve mermada y se hace complicado concentrarse para trabajar, leer o estudiar, entre otros.
  • Por último y no por ello menos importante, trae consigo importantes cambios en el humor y en el comportamiento. Estos cambios de humor y posibles episodios de tristeza pueden desembocar en depresión y es por ello que esta parte ha de ser vigilada siempre de cerca por si hiciese falta tratamiento médico y/o psicológico.

 

Tratamientos para la menopausia, ¿cuales son efectivos?

Siempre leeremos que hay multitud de remedios naturales y artificiales, pero, ¿qué tratamientos son realmente efectivos para ayudar a las mujeres con los síntomas de la menopausia?

Como existen múltiples síntomas, habrá también múltiples tratamientos para ayudar con los problemas habituales. Dependiendo de los problemas que presentes, el médico puede prescribirte diferentes opciones.

Algunos productos como nuestro Menogyn están compuestos de sustancias que ayudan a calmar los síntomas más habituales. En este caso, el extracto de lúpulo,  magnesio y selenio podrán ayudar a reducir los sofocos, exceso de sudoración y aliviar los cambios de humor e irritabilidad. Además protege frente a enfermedades vasculares o la tan temida osteoporosis, que debilita gravemente los huesos.

Recomendaciones 

Además de este tipo de productos desarrollados específicamente para los efectos de la menopausia, hay una serie de acciones recomendadas que te ayudarán a reducir los síntomas y a paliar los efectos de la menopausia:

  • Realizar ejercicio puede aportarnos salud pero también un mejor estado de ánimo que nos ayude a sobrellevar mejor esta etapa que todas las mujeres tienen que vivir en la edad adulta.
  • Tener totalmente controlados tanto la tensión arterial, niveles de glucosa y colesterol para evitar problemas ante el aumento del riesgo de problemas cardiovasculares.
  • Evitar malos hábitos para la salud como el tabaco. El tabaco puede aumentar de forma importante las opciones de desarrollar problemas cardiacos o problemas en piel y huesos.
  • Realizarse constantemente chequeos de salud en general y revisiones ginecológicas para cerciorarse de que no existan problemas agravados por la menopausia.
  • Llevar una alimentación equilibrada, evitar exceso de sal en las comidas y reducir el consumo de estimulantes como el alcohol o la cafeína.
  • Consumir únicamente medicamentos prescritos o recomendados por los especialistas.

 

Por tanto, podemos concluir que a pesar de ser un episodio molesto y que puede provocar muchas molestias y complicaciones, enfrentarse a él informada de posibles problemas y siendo bien controlado médicamente y siguiendo los consejos, puede llevarse de manera más relajada y por tanto reducir algunos de estos síntomas.

Protectores Solares

Con la llegada del buen tiempo y el calor, la alta radiación solar convierte la búsqueda de una protección adecuada para la piel en una cuestión prioritaria. ¿No sabes qué protector solar elegir? Descubre los tipos de fotoprotectores y recomendaciones para una protección solar más completa.

En el mercado existen una gran cantidad de protectores solares que se venden como protectores totales y dan la sensación que nos protegerán de la radiación completamente. Pero, ¿qué significa realmente el factor de protección?.

 

Los protectores solares se pueden diferenciar entre filtros químicos y filtros físicos. Los filtros físicos protegen la piel tanto de la radiación UVA como UVB rechazando los rayos de sol mediante lo que podríamos denominar como una barrera. Por otro lado se encuentran los filtros químicos que suelen ser los más utilizados en los protectores solares más populares. Estos actúan filtrando químicamente la radiación, pero en este caso lo harán principalmente frente a los rayos UVB, dejando por tanto más desprotegidos frente a los rayos UVA.

Además, un estudio alerta de que los componentes de estos protectores químicos se filtran al torrente sanguíneo tras una aplicación reiterada en tan solo 24h.

 

Además de saber qué tipo de filtros podemos encontrar, es fundamental conocer la escala de protección de estos filtros químicos. El factor de protección solar o SPF multiplica los minutos que cada piel tarda en sufrir quemaduras y aumenta por tanto el tiempo de protección en función del tipo de piel. Por tanto es fundamental conocer qué tipo de piel tenemos y por tanto analizar el tipo de protector que necesitamos, ya que apostando por los protectores menos comunes y más naturales estaremos mejor protegidos.

Podrás encontrar más información sobre factores de protección en la página de la Skin Cancer Foundation.

 

¿Y qué podemos hacer además de aplicar protectores solares en la piel?

 

Además de estos filtros químicos y físicos aplicados en la piel podemos utilizar complementos alimenticios que nos ayuden en una protección eficaz contra la radiación solar.

En Deiters somos muy conscientes de la importancia de la protección solar y por eso hemos desarrollado un complemento para ayudar a tu piel a librarse de la radiación. Nuestros producto Oleosol actúa preparando la piel para mejorar la resistencia a la radiación solar reduciendo la absorción de radicales libres. Además te ayuda a conservar un bronceado más intenso y duradero gracias a su composición con betacarotenos.

Pero no nos engañemos, esto ayuda a un mejor bronceado y a retrasar el tiempo en el que la piel puede sufrir quemaduras, pero si vamos a estar expuestos a radiación solar de manera continuada debemos proteger nuestra piel con protectores solares.

 

¿Qué dicen las últimas investigaciones sobre protectores solares?

 

Los factores de protección a menudo se utilizan de manera banal para indicar que aportan una protección total a cualquier persona, cuando como hemos comentado antes, el factor de protección depende en gran parte del tipo de piel.

 

Los últimos estudios apuntan a que difícilmente un factor de protección solar superior a SPF60 supondrá una mejora en la protección. Por eso, los productos con factor de protección solar SPF100+ pueden ser publicidad engañosa ya que aunque no son realmente perjudiciales, tampoco mejoran a los protectores con menos SPF.

Como hemos comentado más arriba, además hay que tener en cuenta los estudios que se han ido desarrollando en los últimos años. Se ha descubierto que los filtros químicos más utilizados pueden filtrarse al torrente sanguíneo tras su uso habitual, por lo que hay que utilizarlos con mesura. Aunque se haya demostrado este paso al torrente sanguíneo todavía no se han descubierto efectos nocivos para la salud, pero no hay que perder nunca la cautela en este tema.

 

Por tanto, debemos informarnos correctamente sobre todos los tipos de protectores solares que existen y elegir el que mejor se adapta a nuestro tipo de piel y el que pensemos que nos va a proteger con mayor eficacia sin dejarnos llevar por datos no contrastados.