Fresas para aumentar la fibra

Sabías que hay que tomar cada día una cantidad mínima de fibra alimentaria? ¿Y que la fibra, además de evitar el estreñimiento, ayuda a tu organismo a funcionar mucho mejor? Lee con atención y comprueba hasta qué punto vale la pena prestar atención a tu fibra de cada día.

Cuando hablamos de fibra nos referimos a las partes de los vegetales resistentes a las enzimas digestivas, es decir, que aunque no son digeribles, pueden ser fermentadas por la microflora del colon. Existen dos tipos de fibras que actúan en el organismo de manera diferente:

Las insolubles son fibras de baja fermentación que aumentan el peso de la masa fecal y se excretan prácticamente íntegras a través de las heces. Contribuyen a acelerar los movimientos intestinales.

Las fibras solubles en agua forman geles viscosos y actúan aumentando el volumen de las heces y reblandeciéndolas. Estas fibras fermentan en el colon por lo que contribuyen al buen mantenimiento de la flora bacteriana. Algunas de estas fibras suelen producir flatulencias.

Beneficios de la fibra

La fibra es especialmente importante para regular el tránsito intestinal pero, además, se ha demostrado que una dieta rica en fibra protege contra muchas enfermedades: ayuda a disminuir los niveles de colesterol, a reducir el riesgo de padecer enfermedades cardiovasculares, y a reducir la probabilidad de sufrir cáncer de colon.

También es una gran ayuda para los diabéticos, al reducir los niveles de glucemia.
La fibra, además, ayuda a controlar el peso porque los alimentos que la contienen requieren más tiempo de masticación, aportan sensación de saciedad y ayudan a controlar el apetito.
¡Tenlos en cuenta si quieres mantener tu peso a raya!